No tan real

Un esmalte de impala

Mis idas al supermercado terminan, generalmente, con un esmalte disfrazado de ineludible compra de la quincena. Ya hace un tiempo, el que se coló entre el shampoo y el papel de cocina fue Azul Pavao, de Impala. Invocando a ese bicho colorido que es el pavo real, este esmalte promete. Un azul muy bonito, vivaz pero sin enceguecer. El acabado cremoso lo hace usable para casi cualquier ocasión (más todavía en uñas cortas). Al menos, debería.

Impala Azul Pavao1
Impala Azul Pavao2

El pincel es normalito. No es una maravilla pero tampoco tiene vida propia. La fórmula es livianita, muy livianita. No hay forma de que quede opaco o parejo en la primera capa. Yo renuncié en la segunda, pero como pueden ver tampoco cierra el trato.

Con esas dos manos no alcanzo a esconder el blanco del borde libre de mis uñas. Además seca más plasticoso que cremoso, ustedes me entienden.

Impala Azul Pavao3
Impala Azul Pavao4

No puedo atestiguar si dura mucho o poco porque me lo saqué a los dos o tres días, para darle la oportunidad a otro Impala del cual les voy a hablar dentro de poco.

Resumiendo: al no quedar parejo u opaco con el esfuerzo habitual de dos capas, no me motiva a usarlo de vuelta. Si son pacientes 0 están muy enamoradas del color, puede ser para ustedes. O si pasan por casa y me lo piden, claro.