Reseña: Plum Night de Revlon

Hay productos que despiertan amor, otros que generan odio y unos cuantos que producen una mezcla de sentimientos intolerable.

Lo tiro, lo dejo, lo uso, lo regalo, se lo doy al perro para que juegue, ¿qué hago?

En esa categoría entra este esmalte de Revlon, Plum Night.

El color, así nomás de verlo, enamora. Invernal, pero con cierta calidez en el fondo, es un violeta que se las trae. Pero para que se las traiga hay que convencerlo, y eso por lo menos toma tres capas de esmalte. Sí, tres.

Cabe aclarar que para la tercera capa y debido a una fórmula endemoniada, probablemente tengas, como yo, esmalte hasta en las orejas. Delgada, caprichosa y despareja. Así como te lo cuento, la fórmula es de terror. Pero el resultado es tan lindo que vale la pena. El pincel es normal, como todos los de Revlon.

Resumiendo: un esmalte para audaces y pacientes.