Reseña: Sephora by OPI en Just a Little Dangerous

Las masitas se apilaban obedientes sobre la bandeja de plata. Dispuse a su alrededor las tazas de la abuela, las servilletas bordadas y la cubiertería de plata. Todo perfecto. Hasta que la pelota de fútbol de Matías decidió que era demasiada prolijidad.

De Recuerdos

Les hablé en alguna oportunidad remota de un set de Sephora con mini esmaltes, todos ellos muy tiernos. Hoy les traigo el más oscuro de la camada.

Just a little dangerous es un morado herrrrrmoso. No es tan frío como Plum Night, pero es igualmente caprichoso. No tengo suerte con este color. La fórmula es un poco quisquillosa y tiende, como puede apreciarse en las fotos, a distraerse y salirse de los bordes. Se le da, también, por no hacer capas compactas y quedar súper improlija (véase foto con flash).  Entre mi bestialidad y su naturaleza agreste el resultado es un mamarracho.

Dicho esto, no me pregunten cuánto dura puesto (já, me salió en rima). Yo soy de ésas que no puede ver que el esmalte saltó, se contrajo, se enojó, se corrió. Si no está medianamente prolijo (tampoco ando pidiendo milagros) se viene el algodón con quitaesmalte. Así que me lo saqué después de dos días, cuando a las estrías esmaltosas se sumó un poco de descamado en las puntas. Un nanómetro, ponele, pero ya era demasiado. Chau esmalte.

Resumiendo: Es una pena penita porque el color es bello. Quizá té de tilo mediante pueda tener mejor desempeño.