Reseña: VZ en Azul

Es difícil hacer esta reseña sin que el graznido la voz de Cristian Castro se cuele desde la década pasada, alterando el habitual chisporroteo de mis neuronas. Ah, ahora te lo pegué a vos, ¿no? Jejejejejé.

Yendo a lo que nos convoca, hace poco recibí como regalo un encantador trío de esmaltes de VZ. Esta marca es más conocida por sus cremas y productos para baño (que me enloquecen), pero también tiene brillos para labios y estas botellitas de colores. Hasta ahora solo había probado la base tipo porcelana (no recuerdo bien cómo se llama), con buenos resultados.

El primer esmalte del trío se llama simplemente Azul (vamos todas: ¡como el mar azul!) y es precioso. Vivaracho, es lo suficientemente oscuro para no ser demasiado escandaloso. Tiene un acabado iridiscente y va cambiando según cómo le pegue la luz. Viene en una botellita muy monona, tamaño mini, y el pincel es fino y largo.

La aplicación no requiere demasiados malabarismos. La consistencia está buena pero al secarse la primera mano aparecen las famosas vetas que una segunda capa no siempre termina de cubrir. No queda todo lo uniforme que una querría, pero tampoco es una masacre.

Dura unos tres-cuatro días sin mosquearse y después empieza a desgastarse con cierto énfasis. Se retira sin esfuerzo con el quitaesmalte habitual.

Resumiendo: el color es hermoso y las vetas no son muy dramáticas. Vale como para tener algo divertido en la colección.

¡Azuuul!