Más rojo | Un esmalte de Cutex

Cutex Dulce Sandía 2 _¿Cuántos esmaltes rojos necesita un ser humano promedio?

_Vos no sos un ser humano promedio.

_Eso es un halago, ¿verdad?

_...

A veces, solo a veces, entro a la farmacia con las mejores intenciones (léase: comprar medicamentos). Pero, se sabe, el camino al infierno está tapizado, pavimentado, sostenido por las susodichas, así que siempre termino con algo de maquillaje mezclándose con las aspirinas.

En este caso, un esmalte de Cutex, Dulce Sandía. Me sorprendió el nuevo envase, así que no tuve más remedio que comprarlo. Redondito y tirando a petiso, es una ternura.

Cutex Dulce Sandía 1El color es frutal, no hay vuelta. Rojo, fresco y feliz, es un hermoso esmalte para verano, pero sin dejar de ser un clásico apto para la oficina. La fórmula es un poquito livianita, una capa queda medio transparentosa, así que hay que darle una segunda mano para que se luzca en toda su gloria. Eso, y domar al pincel que es uno de los peores con los que me topé hasta ahora. Despeinado (ustedes me entienden), blandito, indomable. Un parto.

Cutex Dulce Sandía 4

Así y todo, a pesar del pincel endemoniado, este esmalte se ganó mi corazón. Dura una barbaridad. Ustedes saben que me aburro rápido y necesito cambiar de color por lo menos cada cuatro días. Con este rojo me aburrí, como siempre, pero por falta de tiempo para otra manicure quedó en mis uñas un par de días más, casi una semana, sin pestañear.

Cutex Dulce Sandía 3Sacarlo no cuesta nada, cosa que me sorprendió teniendo en cuenta que pasó tanto tiempo aferrado a mis uñas. Se despide sin pelear ni manchar los dedos.

Resumiendo: es barato (no me pidan que haga memoria, pero eran pocos pesos), se la banca y es precioso. ¿Se puede pedir algo más? Sí, un pincel como la gente, pero aquí no somos pretenciosas. :)