Haul Zoya | Lo bueno viene en frasco chico (y se hace esperar)

Érase la primera semana de enero y, entre las clásicas promociones post Navidad, una oportunidad imperdible se materializó en mi mail. Zoya prolongó el espíritu festivo (y consumista) al grito de "Vos elegís tres esmaltes, nosotros te agregamos tres esmaltes mini sorpresa, y vos solo pagás 15 dólares". Negoción, teniendo en cuenta que los esmaltes de Zoya cuestan 9 dólares cada uno y hay que pagar shipping e impuestos. En esta promo, nada de extras. Los 15 dólares y listo. Adentro.

Elegí mis tres esmaltes: Sansa, Marnie y Petra, puse el código de la promo, pagué los 15 y me senté a esperar. En un sentido metafórico, se entiende, una es una señora ocupada y no puede pasarse la vida acechando al cartero. Una vez por día (bueno, digamos que solo una) pasaba por mi cuenta para ver el estado de la orden. Al principio no había stock, después se pasó una semana en Shipping (no shipped) y cuando estaba a punto de perder la fe llegó el bendito mail avisando que mi pedido había sido enviado. El paquetillo llegó casi cuatro semanas después. Acá las cosas suelen llegar bastante rápido, así que la espera fue llamativa. Vamos a asumir que pedí colores complicados y que los tapó el aluvión de órdenes. Una tiene que ser un poco comprensiva, caramba.

En la caja grande vino mi pedido. Marnie y Petra son colores lindísimos, pero no hay foto que le haga justica a Sansa. Casi que me olvido que es el nombre del personaje más insoportable de Games of Thrones (bueno, es una Stark, pobrecita; la única que viene valiendo la pena en esa familia es Arya). En fin, dragones aparte, no hay nada como Sansa.

Y después, a develar el misterio. La pequeña caja con los tres minis. No sé si fue casualidad o qué (debería ir y pispear qué les tocó a otras que pidieron la promo), pero los colores que mandaron tienen bastante que ver con lo que mi pedido original. Con ustedes, Severina, Anais y la fulgurante Charlott (así, sin E).

¿No son bonitos?

Ya los estoy poniendo a prueba y los resultados parciales son prometedores. Se vienen primeros planos de mis cutículas, quedan advertidas.

Y esto es todo. Ahora cuenten ustedes, ¿qué esmaltes están usando?

Nota bene: productos comprados por quien escribe, a menos que se especifique lo contrario. Mis opiniones, poco profesionales, son todas mías y no recibo compensación alguna por estos delirios. Todos los links, de existir, están libres de intención y pecado.