Reseña: Rimmel Colour Mousse 8h en Sassy

Últimamente ando por muchas farmacias. No por cuestiones de salud, afortunadamente, sino porque sí. Son cosas que pasan. Y en ese pasear entre góndolas de antifebriles y pañales para chicos, vengo encontrando cosas más que interesantes, como el producto que hoy nos convoca. Aclaremos algo. El maquillaje en crema, cualquiera sea su destino (ojos, mejillas) no es amigo de las pieles grasas. Y hete aquí que yo tengo cutis ídem. Queda comprobado, entonces, que soy una compradora compulsiva y que pago por cualquier cosa que me parezca linda. Ups, eso no sonó bien.

Volvamos al producto. Es una sombra en crema, por si no quedó claro hasta ahora. Hace acordar, para las que vemos desaforadamente videos en YT, a las famosas painpots de M. A. C., pero a un precio razonable y a la vuelta de casa. El envase es enorme (para lo que suelen ser estas cosas) y no me veo terminándolo en breve. Trae una simpática tapita negra con el propósito, imagino, de evitar que el producto se seque. El color que elegí es Sassy, mezcla de marrón y dorado que tiene destino en solitario o bien como base para otras sombras en polvo. Lo usé de las dos maneras con excelentes resultados.

Cuando la usé sola, tomé un poquito de lo que hay en esa tapita negra (de hecho, la voy usando cuatro veces y estoy lejos de terminar esa minúscula mancha que pueden ver en la foto, ni toqué lo que está en el envase) con la yema de mi dedo y la apliqué sobre el párpado móvil, esfumando bien el borde. Un color piel mate para el hueso de la ceja, rímel y listo el pollo. ¡Maquillaje express, señora! Como base se portó bien. Es ideal para destacar esas sombras marrones que no dicen mucho porque les da un brillo especial sin ser demasiado llamativo.

El problema de las sombras en crema suele ser que se acumulan en el pliegue del ojo incluso más rápido que las sombras en polvo. Para evitar eso existen los primers (lástima que no en Argentina) y muchas veces ni siquiera eso alcanza. Debo informar con gran satisfacción que esta sombra  no se amontona ni huye a tierras lejanas. Se seca bastante rápido y aguanta unas buenas cinco horas sin dar señales de cansancio. Más tiempo, lo ignoro.

Resumiendo: ¡Me encanta! Es súper práctica. Como es de esperarse, ahora quiero probar otros colores. Ya les voy a contar.