Look con Seashore Frosts

Dicen que con paciencia, entre otras cosas, todo se logra en la vida. Y es verdad, al menos a la hora de usar un cuarteto de pigmentación dudosa y darle capas hasta que se vea y, de algún modo, funcione. Ya les había dicho que Seashore Frosts me había dejado más que desilusionada, pero me empeñé y saqué algo de la galera. Fui bastante obediente y usé los colores como indica el packaging, excepto en el hueso de la ceja donde usé una sombra vainilla mate.

El resultado me dejó satisfecha, a pesar de que estuve un buen rato hasta que el azul comenzó a notarse.  Como soy sumamente astuta, no saqué una buena foto con el ojo abierto, pero el verdecito iba bajo las pestañas inferiores, a las que había delineado con un lápiz violeta. En el párpado superior, el delineador en gel de Maybelline. Como siempre, no me pregunten qué máscara de pestañas estaba usando porque no tengo la más remota idea. Sospecho que, como me viene pasando últimamente, había olvidado el paso del corrector en las ojeras (signo de senilidad, tanto el olvido como la ojera). Pueden apreciar el maravilloso tono verdoso de mi piel en la foto inferior.