Reseña: Linerexpress de Maybelline

La frontera era una línea dibujada por el ir y venir de los vehículos y los peatones. La espera nos estaba matando de ansiedad. Nunca la libertad había estado tan cerca.

De Esperanza

Durante el último año me malacostumbré a la comodidad del delineador en gel de Maybelline en Very Black, pero me estaba faltando algo. El gel es fácil de usar, no se mueve después de puesto y es buenísimo para la línea de agua (al menos en mi experiencia), pero el color es medio deslucido. Es negro, sí, pero no "very". Y hay looks como los tipo pin up que exigen esa línea precisa e intensa que solo el delineador líquido puede dar.

Es por eso que terminé comprando este liner a prueba de agua. Me lancé a probarlo sin experiencias ni referencias previas y con los titubeos lógicos de quien no usa este tipo de delineador hace siglos. La punta es firme y permite hacer trazos finos o gruesos, según lo que se desee. La fórmula es negra-negra, nada de indecisiones por ese lado, y tiene el punto justo de fluidez, ni tan tan ni muy muy, lo que hace que sea fácil de aplicar. Seca rapidísimo y donde lo pusiste, quedó. No hay riesgos de transferencias al párpado. Llegué a usarlo doce horas y ni se inmuta. Eso sí, deshacerse de él es un trabajo para pacientes, cuando creés que ya sacaste todo aparece algo más.

Resumiendo: bueno, bonito y barato. Nada para objetarle a este básico.

PD: Aclaro, por las dudas, que mi mano no es amarilla. Es verde, como ya establecimos en otras oportunidades. Cosas de la fotografía amateur.