Descubriendo: Little Mouse Ears

Hace poco más de un mes participé de un sorteo en Facebook y por esos milagros de la vida gané uno de los premios. El sorteo en cuestión estuvo organizado por Sarah, la dueña de empresa indie europea relativamente nueva llamada Little Mouse Ears. Los premios eran paquetes con productos surtidos, con la opción de que si algo te gustaba mucho mucho de su página, le podías avisar y ella iba a tratar de poner ese producto en tu paquete. Esta semana, cuando ya prácticamente me había olvidado del tema, el cartero decidió tirar en medio del garage un sobre rojo con una estampilla que me voló la cabeza. Amo ese bicho y quiero tener 17 como mascotas.

Delirios zoológicos aparte, tengo que confesar que me sorprendió el contenido del paquete. En teoría yo gané uno de los premios más chiquitos, ¡pero aquí había de todo! Como es una empresa nueva, todavía no hay etiquetas impresas, cosa que no me desmoraliza en absoluto.

El primer producto es un brillo labial de la Navy Collection, Kate. El color intimida, pero no hay que asustarse. Es muy transparente y queda muy lindo y sutil. Le doy un 3/5 en la escala de pegajosidad.

Sarah eligió tres muestras de sombras: Keyboard, de la Mouse Matte Collection; Gold Frapp, de la Music=Life Collection; y Red Hot Chili Peppers, también de Music=Life.

Y ahora viene la parte en la que te das cuenta de uno de los mejores aspectos de comprar indie: hay un ser humano que te escucha del otro lado. Al investigar en el sitio para decirle a Sarah si me gustaba algo en especial, me topé con una sombra verde, de acabado mate, distinta a todo lo que tengo hasta ahora. Se llama Floppy, de la Mouse Matte Collection, y aunque el nombre alude al dispositivo que hace siglos que no usamos, para mí significa mucho más.

Floppy es uno de los tantos apodos que las Florencia suelen recibir. Una de esas Floppy estuvo presente en mi vida por dos décadas, siendo amiga, confidente, cómplice y muchas cosas más. Hasta que un día ya no estuvo, ni para mí ni para nadie. Death is a bitch.

Le conté a Sarah, brevemente, por qué quería esa sombra. Ella me la mandó en full size, a pesar de que no correspondía, con una pequeña nota al respecto. Un gesto dulce, delicado, que excede que el tamaño del envase, porque la cosa no pasa por cuántos gramos de sombra verde tengo, sino por esa persona que sabe escuchar. No sé si se entiende.

Volviendo a la reseña, porque se estaba poniendo muy cuesta arriba escribir, destaquemos que la sombra viene sellada, detalle importantísimo para evitar desparramos postales.

Swatcheé (?) las sombras sobre la piel, no hay primer involucrado y eso es buena señal. Las sombras son super vivarachas. La única que patina un poco es Keyboard, que por ser mate se comporta medio caprichosamente.

Si ustedes creían que esto se terminaba aquí, error de errores. Little Mouse Ears tiene una sección de accesorios y Sarah incluyó los aros Cool Mama, de la Disco Divas Collection. Son lindísimos, de esos aros fáciles de usar porque son de un buen tamaño sin llegar a tener dos rosquetes en la oreja. Están hechos de piezas de cristal, no de plástico.

Son muy apropiados para esta temporada veraniega, ¿no les parece?

Y para finalizar, un Invader Tart. Ah, yo también me pregunté qué es este producto misterioso. Primero creí que era una goma de borrar perfumada (?), después chocolate, después un jabón y ahora vengo a descubrir que cae en la categoría de velas y afines. Huele divino y como no tengo uno de esos hornitos quemadores, me voy a conformar con ponerlo en algún cajón para que perfume todo.

Como ven, todo viene en bolsitas, sellado, como corresponde. Por esta razón una puede obviar el tema de las etiquetas, porque lo que importa, que es el producto, está super cuidado.

Si quieren ver qué más tiene Sarah para ofrecer, pueden pasar por su sitio y su página en Facebook. Vayan, ¡que es todo muy lindo!

En breve voy a subir looks con estas sombras. Creo que voy a empezar por Gold Frapp, ¿les parece?