Reseña: Wet n Wild en Comfort Zone

Porque soy una loca bárbara, en lugar de reseñar la paleta de Wet n Wild que usé en este look, voy a atacar la otra que tengo, Comfort Zone. _ Ah, sos más que ríspida.

_ Pufff.

Esta paleta también vino en la Avalancha de Regalos de fin de año, hace como dos meses ya. La vengo usando seguido desde entonces y puedo decir, muy suelta de cuerpo, que todo el escándalo que genera Allá al Norte está plenamente justificado.

Al golpe de vista, parece tu clásica paleta neutral. Tonos cálidos que evocan al otoño, a hojas secas, a alfajores de maicena recién horneados. Pero no, esta paletita no se queda en la promesa de un look seguro sino que apuesta a mucho más.

Comfort Zone viene, como todos los octetos de Wet n Wild, dividida en dos subapeletitas. Si aprobaron matemáticas de primer grado pueden deducir que en cada sector hay cuatro sombras, pero lo que no les dijo la señorita Elsita es que cada una de ellas trae grabado en qué sección del ojo se recomienda poner cada color. Así, tenemos un color para la zona del hueso de la ceja, otra para el párpado móvil, otra para el pliegue y una última para definir. Obviamente, somos muchachas rebeldes e independientes y vamos a usar cada color donde se nos cante la gana.

Ya que sacamos el tema a colación, acoto: el comercial del igualismo de Quilmes me parece una atrocidad.

Sigamos.

De un lado tenemos los dorados y verdes. Colores super lujosos, con un brillo divino sin llegar a ser escandalosos. Mi favorito, casi por goleada, es el señalado como Definer, un duocromo fantástico.

De estos cuatro, el no-sé-qué-onda es el marcado como Crease, que no es tan pigmentado ni cremoso como sus pares.

El otro subgrupo es el de los dorados marronosos. Todas tienen un brillo muy ligero y sentador. Contra todos los pronósticos, mi color favorito de esta camada es el rosado acoralado doradoso. Es precioso.

Aquí ninguna sombra sufre de complejos de inferioridad, son todas súper pigmentadas y cremosas.

Salvo ese verdecito marronoso timidón que ya señalé arriba (y ni tanto), todas las sombras son de una calidad increíble. No hay forma de no amar esta paleta.

Resumiendo: es una de esas cosas por las que vale mover cielo y aduanas. Desde un look de oficina hasta un smokey descarado, esta paleta da para todo. Se consigue en drugstores en el hemisferio norte y en varios sitios (que yo no probé así que no puedo recomendar ninguno) que cuentan con envío internacional.