Reseña: The Balm en Mai Billsbepaid

Ustedes saben que los productos para labios son los que menos me emocionan del mundo del maquillaje. Aunque me gustan y los considero necesarios para completar un look, pocas veces los hago protagonistas. Pero de vez en cuando me enamoro de algún labial y somos felices para siempre. O al menos hasta que se acaba. O hasta que llega otro, claro.

Este labial de The Balm tiene el aspecto de un inofensivo actor secundario, pero en realidad es mucho más. Un nombre simpático y un cute packaging crean un poco de intriga, entre la cajita a lo James Bond y el envase elegante y discreto.

Es de destacar que cierra perfectamente. No va a ser el clásico lápiz de labios que se abre dentro de tu bolso con consecuencias poco felices.

El sitio lo describe como un nude aterciopelado, pero no es de los que te dan ese aspecto de "me tropecé con un corrector de labios". Es muy pigmentado, dando un color súper saludable y neutro, ni tan rosa ni tan marrón. Tiene un aroma delicioso.

Lo que lo diferencia de otros labiales del estilo es la textura. Se adhiere a los labios sin destacar imperfecciones, todo lo contrario. A pesar de casi no tener brillo, lejos está de comportarse como esos labiales mates que tironean. Es muy humectante, se siente muy bien sobre los labios y dura horas. Sí, horas.

Resumiendo: lo tiene todo. Versatilidad para el día y la noche (imaginen un ahumado súper oscuro con este labial), humectación y sedosidad, duración y pigmentación. ¿Qué más podría pedir?