Cejas x 4

Si me vienen leyendo hace rato, ya saben que tengo una relación espantosa con mis cejas. Independientes, rebeldes sin causa aparente, destinadas al bullicio, así son ellas. Probé mil cosas para domesticarlas o para darles, al menos, un aspecto prolijo. Fallé estrepitosamente. Por eso apenas pisé estas tierras me puse a la caza de el producto que me hiciera ganar la batalla. Bueno, no "apenas". Primero nos mudamos, después hicimos miles de trámites, después compramos ollas y una cama, ustedes entienden. O no, probablemente. En fin, volvamos a las cejas.

Mis cejas tienen sus particularidades. Son anchas y pobladas, pero hay vacíos por aquí y allá. Son 3D, porque no se alinean mansas sobre la piel sino que tienden al huir en todas direcciones. Son oscuras, pero no definitivamente negras. Encontrar el producto perfecto para ellas requiere investigación y paciencia. Por experiencia sé que los lápices no son lo mío. También huyo de los tonos cálidos y rojizos que quedan demasiado artificiales y que las compañías se empeñan en marketinear para brunettes. Después de mucha prueba y error, hoy tengo en el arsenal cuatro productos que me ayudan a poner un poco de orden.

– ¿Cuatro? ¿No será mucho?
– No, ya te explico por qué.

Comencemos, ¿sí?

1) La ceja "bajo presupuesto"

El primer producto llega de la mano de e.l.f. (eyes lip face). Barato como él solo (3 dólares), este Eyebrow Kit es perfecto para quienes quieran una ceja prolija y llenita. Viene en cuatro tonos: light, medium, dark y ash. Yo lo uso en medium. Trae una pomada, un polvo y un pincel doble que, ¡oh, sorpresa!, se deja usar. La idea es que primero agarrés la pomada con el pincel angular para rellenar y dar forma a la ceja. Después con el otro extremo del pincel, el más mullido, tomás el polvo y lo ponés sobre la ceja para asentar la pomada. El proceso es súper rápido y en menos de lo que canta un gallo (o un cuervo, por estos pagos) tenés tu ceja prolija. Pero (obvio que hay peros) tenés que tener mano de hada para que la ceja no quede enharinada en el segundo paso. Además, el tono del polvo es medio cálido para mí y la sumatoria de pasos me aumenta el efecto 3D, aunque como todos los pelitos están alineados para el mismo lado no está tan mal.

¿Cuándo lo uso? Cuando tengo un maquillaje súper tranquilo y sin demasiadas aspiraciones artísticas. De entrecasa, digamos.

 

2) La ceja "my brow but better"

Subimos un par de dólares en el presupuesto y encontramos un producto nuevo de Maybelline. La Brow Drama Sculpting Brow Mascara viene en blonde, soft brown y deep brown, que es el que uso. El drama está garantizado desde el aplicador del infierno que tiene este producto. En lugar del clásico cepillito alargado onda máscara de pestañas, Maybelline diseñó una pelota. Y eso que ya pasó el Mundial (ay, me volví a acordar de esa final). En fin. A pesar del aplicador, el gel es una maravilla. Mata el efecto 3D de mis cejas, que quedan prolijas, chatas, divinas, naturales. No hace mucho por los espacios vacíos, cabe aclarar, y muchas youtubers de cejas finitas protestaron porque el aplicador es enorme y terminan manchándose el párpado y/o la frente. Yo no tuve ese problema porque, repito, mis cejas son bastante anchas y pobladas. Ergo, si vos tenés que reconstruirte las cejas porque tenés poco pelo o porque son finitas, esto no es para vos.

¿Cuándo lo uso? Cuando estoy onda no-makeup makeup o tirando a natural.

 

3) La ceja express

Si respiramos hondo y pagamos 22 dólares, tenemos el Gimme Brow de Benefit. Yo lo conseguí cambiando puntos en Sephora, así que lo que ven es una deluxe sample. Viene en dos tonos, light/medium y medium/deep. Yo uso el segundo. Este gel no solo domestica las cejas sino que además les da volumen. Si vienen prestando atención pensarán que lo que menos quiero es sumar volumen a mis cejas, pero por alguna loca razón me gusta el efecto de este gel. Es un volumen controlado (?). Además, sí sirve para rellenar los espacios vacíos. El cepillito que trae es minúsculo (aunque no sé si en la versión full size es así o más grande) y permite una aplicación minuciosa en nanosegundos.

¿Cuándo lo uso? Cuando tengo un look un poco más elaborado. O cuando se me hizo tarde y necesito acortar tiempos (que es casi siempre).

 

4) La ceja glam

Un dólar más y tenemos el Brow Powder Duo de Anastasia Beverly Hills. Viene en un millón de tonos. Bueno, once. Yo lo tengo en dark brown aunque debería haber ido por el medium. Cosas que pasan. Trae dos tonos, porque la teoría dice que deberías usar un tono más claro en el extremo interno y uno más oscuro en el externo. Tiene sentido, así la ceja queda más natural y no tan dibujada. El polvo es finísimo y súper pigmentado. Yo lo uso con el pincel número 12, también de Anastasia, que de un lado trae el popular cepillito para peinar las cejas y del otro un pincel angulado súper firme y finito, ideal para estos menesteres. Esta combinación hace que ir dibujando pelitos para llenar y dar fuerza a la ceja sea bastante fácil, aunque toma tiempo y paciencia. Con este producto la ceja queda súper definida, olvidate del efecto natural y otras sutilezas. Lo bueno es que podés graduar el efecto y la intensidad. Yo no suscribo a esas cejas requetecontra dibujadas y uniformes que muchas usan ahora, como si fueran un solo bloque de color. Pero si a vos te cabe ese look, con este dúo lo podés lograr.

¿Cuándo lo uso? Cuando salgo a la noche y tengo un poco más de tiempo para producirme. Con el toque final del gel de Maybelline es un golazo.

Ahora les toca a ustedes. ¿Qué usan para las cejas? ¿Se llevan bien con los lápices?

Nota bene: productos comprados con mis propias monedas. Mis opiniones, poco profesionales, son todas mías y no recibo compensación alguna por estos delirios. Todos los links están libres de intención y pecado.