Que no se corte la luz, que no se corte

Highlight. Strobing. Luz que baja desde el cielo e ilumina mejillas, puentes de la nariz y cupid bows. El mundo del maquillaje sigue usando iluminador de a toneladas como si no hubiera un mañana. En mi caso, la cosa no es tan sencilla y demanda cautela. Paso a enumerar las razones:

  • Tengo piel grasa y con algo de textura.
  • Cumplí 20 años el siglo pasado.
  • No tengo Instagram.

Semejante panorama me impide hundir la cara en el Ambient Strobe Lighting Powder de Hourglass o pasarme un rodillo con el Shimmering Skin Perfector de Becca. Ahora bien, de vez en cuando me gusta tener un brillo celestial como cualquier hija de vecino. Usando porciones nanométricas de producto en sitios estratégicos de mi rostro puedo pilotear el tema highlighting con cierta dignidad.

Brillo con color

Mis productos favoritos para las mejillas son los rubores Master Hi-Light de Maybelline. Sí, rubores. No entiendo por qué más gente no usa o habla de estas maravillas. No serán tan mononos como los de Becca, pero son súper versátiles y funcionan a la perfección. Quizá el asunto sea que el brillo es moderado. No sutil, para nada, pero no onda te-veo-desde-la-espación-espacial-internacional. Desde la vereda del frente, puede ser. Como vienen en diferentes tonos, me gusta ponerlos conteniendo la respiración en la parte superior de mi rubor, haciendo juego (?). Tengo, creo, todos los que existen en la colección permanente menos Pink Rose, que no tiene mucho sentido con mi piel verdosa. Además, tengo Natural, que salió como edición limitada hace un par de años. Todos tienen una textura divina y delicada, aunque por eso tienden a la dispersión, como pueden ver en las fotos. Se pueden usar solos, además, como quien le pone a la piel algo de onda sin demasiada estridencia.

Iluminación desde adentro

Más discreto es Luminous Glow, de Models Prefer. Tuve la suerte de ganar un sorteo en Beautyholics Anonymous y Tine, la mano genial detrás de ese blog, me mandó este soft touch mineral powder entre otras maravillas. Al momento de escribir estas líneas todavía no saqué las fotos para este post y una de mis dudas existenciales es si el brillo delicado de este iluminador podrá ser captado por la cámara. Veremos (o no). El tono es ligeramente más oscuro de lo que necesitaría para usarlo sobre todo el rostro a modo de toque final, pero como iluminador en el arco de Cupido o cualquier otro lado viene al pelo.

En la misma línea etérea pero con una textura que no es de este mundo está el Ambient powder de Hourglass en Dim Light. Lo compré en travel size para no clavarme con un full size de un producto que, en mi ignorante opinión, estaba inflado por las masas hambrientas de glow y rock and roll. Ilusa. Todo lo que dicen de estos polvos es total y dolorosamente cierto. Dim Light es ese chico que te gustaba al que te convenía ignorar, porque ceder a sus garras involucraba caos y descontrol. En este caso, caos económico; cada producto de esta marca es de carísimo para arriba. A veces lo uso en todo el rostro, otras solo sobre las mejillas. Siempre queda impecable.

Para todos los días, cuando quiero iluminar sin pelear con brillos propios y ajenos, uso el iluminador de la paleta de Smashbox. Como ven, mi preferido es el contorno, pero a eso lo dejamos para otro día. Este iluminador da luz de una forma súper discreta, pero efectiva. 

Sin timideces

El descarado del grupo es el Shimmering Skin Perfector de Becca en Opal. Lo tengo en su versión líquida porque, como con Dim Light, decidí ahorrar en costos y preocupaciones con un travel size. Se lo ve a kilómetros de distancia, incluso de espaldas. Es el iluminador que más cuidado requiere de mi parte. Una cabeza de alfiler es suficiente para iluminar los puntos altos de mis mejillas. Si se me va la mano, paso de iluminada a oleosa. Lo uso para salir, sobre bases de alta cobertura mate para generar algo de contraste. ¿Si es hermoso? Claro que sí.

A futuro

Les debo, por ahora, la paleta de iluminadores de elf, que ya está en mi poder pero todavía en etapa de evaluación, y el Shimmering Skin Perfector in Pressed Rose Gold de Becca, que está en camino en versión diminuta. Cuando tenga una opinión respecto a estos dos productos tan disímiles, les cuento. Pendientes, para cuando tenga sentido comprarlos, quedan el Mary-Lou Manizer de The Balm y el Ambient Strobe Lighting Powder de HourglassPara terminar, ahora que ya les dije qué uso para iluminar, las (nos) mando a estudiar. YouTube está lleno de tutoriales al respecto, pero si de iluminadores se trata Jordan Liberty sabe una barbaridad. Sus videos son breves, de altísima calidad y llenos de tips. Jordan tiene una playlist de contouring y strobing que no se pueden perder.

¿Ustedes de qué lado del iluminador están? ¿Discreto? ¿Para encandilar multitudes?