El orden de los factores, ¿altera el producto?

A la hora de producirnos, las mujeres damos más vueltas que un perro antes de echarse a dormir (así dice el dicho, parece que los caninos son bastante vuelteros). Dan fe de ello novios, esposos, padres, amigos, amantes, tutores o encargados. Desde la ducha hasta el temible momento en el que nos trepamos a 10 centímetros de taco pueden pasar horas. Es el precio de la fama. La mayoría de las mujeres que conozco no se pintan demasiado y suelen demorar unos pocos minutos, lo que toma ponerse rímel y un brillo en los labios. No es mi caso, confieso. Lo mío es un arte que toma más que de bañarme, secarme el pelo, probarme todo el placard y resolver un ejercicio de integrales, ¡todo junto!. Horror de horrores, hay mujeres ahí afuera, desparramadas por el mundo, que se toman esto tan en serio como yo, pero ahí se acaban las similitudes. Cada una tiene su técnica y su estilo, un orden preciso en la aplicación de productos que no suele cambiar por nada del mundo. Aquí es donde las novatas suelen enredarse y preguntarse qué vino primero, si la sombra o el huevo, la gallina o la base. La respuesta es simple: primero lo primero, y esto suele ser lo que se te de la gana, lo que te funcione mejor.

En mi caso, la rutina es más o menos así:

Comienzo por desplegar mi arsenal por TODA la cama: paletas, pinceles, rubores, labiales, lápices, rímeles, algodón, polvos, cremas, pigmentos y similares. Si estoy en un día complicado, me las ingenio para desparramar el contenido de alguno de esos productos. Es así que mi acolchado sufre de una persistente mancha de base Color Stay, de Revlon. Le queda hermoso.

Una vez hecha la mise en place, empiezo por los ojos. ¿Por qué? Porque generalmente me pinto de colores oscuros o llamativos y no quiero arruinar mi base inmaculada con partículas... verdes, por ejemplo. Orden de productos:

  • primer
  • sombras y pigmentos varios (entre 3 y 5)
  • delineador
  • rímel.

Por ahora, las cejas quedan en suspenso.

Sigo con el rostro. Sobre una piel perfectamente hidratada (fundamental):

  • primer (no siempre, sólo si voy a una fiesta o si la humedad relativa ambiente roza el 100%)
  • base
  • corrector (sí, recién ahora)
  • rubor en crema (opcional)
  • polvo volátil
  • rubor para contorno
  • rubor
  • iluminador.

Y recién ahora, con casi todo puesto, las cejas.

Al final, los labios. Generalmente no uso más que un brillo (porque suelo salir con los ojos super cargados).

Seguramente me estoy olvidando de algún paso. Lo grave es cuando lo olvido cuando me estoy maquillando y salgo, de repente, sin rímel o sin gloss. Cosas que pasan, hasta en las mejores familias.