La felicidad pasa por Aduana

Y paga tributo, claro. En la primera semana de abril (sí, allá lejos), dos paquetes salieron desde América del Norte rumbo a mi pequeña aldea. Esperé las 4 semanas de rigor y nada. En el medio, el sobre que me mandó Mariella desde Bélgica llegó en dos semanas y sin contratiempos. Cosa'e Mandinga.

Cuando ya había dado todo por perdido y esperaba que a la turra que se hubiera hecho impropiamente de mis paquetes todo le diera alergia, me llegó el famoso aviso de Correo Argentino: pasá por aduana que tenés dos paquetes. Con la burocracia propia del caso, tuve que esperar de jueves a martes para ir a buscarlos, perder toda la mañana en el trámite y dejar mi paciencia y algo de mi billetera en el medio. Pero la felicidad hecha sobres amarillos se vino conmigo a casa. Dos meses después.

1) Chinovi Cosmetics

El primer sobre era de Chinovi, una compañía indie nuevecita. Ya estuve jugando con las sombras y wow, son impresionantes. Punto bonus: cuando Vanessa (la dueña) leyó de refilón que no me había llegado el paquete (no se lo dije directamente, lo comenté en un foro al pasar), se ofreció a reenviarme mi pedido al toque y estuvo en contacto todo este tiempo, a pesar de que yo le dije que con nuestros avatares aduaneros era cuestión de esperar. Divina (ella, no yo).

2) Hermana Mayor Remix

Hermana, divina ella también, pasó por una drugstore y me mandó unas cuantas cosas que yo quería, como la Color Tattoo de Maybelline y los delineadores en gel de Physicians Formula. La sombrita de Wet n Wild, Nutty, es maravillosa, desde ya les aviso.

Ya les voy a ir contando qué tal cada cosa, pero estoy súper entusiasmada con todo. También estoy medio consternada con el tema aduanero, más que nada por los tiempos y la incertidumbre.

¿Cómo vienen sus compras internacionales? ¿Tuvieron problemas? ¿Hay cosas que les hayan retenido?