La que se va sin que la echen

Esto con el blog no me pasaba.

Primer Acto

Todo volvió a empezar con una duda.

  • El lugar: el pasillo de maquillaje en Target.
  • El objeto: el L'Oréal Extraordinaire by Color Riche Lip Color en Blushing Harmony. 
  • La pregunta: ¿Ya lo tengo?
  • La certeza: Esto con el blog no me pasaba.

Segundo Acto

La curiosidad, esa que mató al gato, me hizo pispear qué pasaba en ese baldío virtual conocido anteriormente como Caprichos Esenciales. En lugar de fotos mal sacadas y erráticas reseñas de maquillaje, encontré un website de venta de anteojos. Oh, me dije, he perdido el dominio. Y en señal de duelo procedí a hacerme un café con leche con tostadas con manteca.

Tercer Acto

A los pocos días, el blog de Paola reapareció de entre las cenizas (si no lo leen, vayan, qué están esperando). Su historia también involucra haber perdido el dominio y empezar casi desde cero. Más allá de la lógica alegría de volver a leerla, su regreso me hizo cosquillas.

Cuarto Acto

Dejá de amagar y volvé a escribir.
— Marido, impaciente contemporáneo

Y aquí estoy, después de una breve consulta popular que determinó que deje de hacerme la histérica y vuelva a bloguear. Qué saldrá de esto, quién sabe. El tiempo dirá. Por lo pronto, saludos a todos los que me conocen y a los que llegaron aquí de casualidad. Gracias por leer este delirio. ¡Nos vemos en breve!