Update: hauls, uñas y el fracaso de las buenas intenciones

Una de mis frases de cabecera, a contramano del optimismo instagramero que desborda hacia otras redes sociales contaminándolo todo, es "El camino al infierno está lleno de buenas intenciones". Durante los últimos días de junio (sí, allá lejos) me senté lapicera en mano a planear las actividades del blog para el mes de julio. Con todo fríamente calculado, anotado y planificado, se caía de maduro que al final iba a terminar haciendo solo un (1) post. "Puede fallar", dijo el finado TuSam mientras hacía ¿magia? ¿hipnotismo? ¿alguien se acuerda? en la televisión argentina allá por el siglo 20. Y falló. Estrepitosamente. El infierno del blogger: un post en un mes.

Excusas tengo muchísimas, desde el pequeño brote que se empecinó en decorar, cual pintura rupestre, el lado derecho de mi mentón, complicando así la serie "Ronda de mates". I do not photoshop, kid. Después, sucesivos eventos, noticias y materias horribles que nadie debería tener que estudiar se terminaron de llevar mi de por sí escasa concentración. ¡Ese perro tiene la cola peluda! Así las cosas, con más culpa y urgencia que buenas intenciones, hoy vengo a contar en qué ando, qué cuento de mi vida, hacia dónde voy.

Beauty Before Brunch

Arranco con lo más fresquito, el evento Beauty Before Brunch de Sephora. Fue ayer a la madrugada (9 de la mañana) lo que motivó que mis habituales cómplices prefirieran seguir durmiendo. La idea del evento es que por unas horas cierran el local para que las VIBRouge compren tranquilas, mientras representantes de diversas marcas andan impartiendo sabiduría, mini makeovers y samples. Además de café, facturas, agua y fruta, porque una tiene que estar correctamente alimentada e hidratada para decidir qué comprar. Estos eventos están buenos porque, al menos en el local donde fui, saben manejar el justo equilibrio entre "te ayudo" y "te dejo para que hagás la tuya".  Así pude repimporotear de aquí para allá y pedí samples de unas cuantas bases que me interesan: la Dior Nude, la Born This Way de Too Faced y las gotas mágicas de Cover FX. En cuando a las compras, fui una niña moderada. Al set de Peter Thomas Roth, que es una marca que me gusta una barbaridad, lo tenía visto de antemano; a la bruma de L'Occitane me la vendió el muchacho que estaba a cargo de la marca; y al polvo enzimático de arroz de Tatcha lo encontré en el famoso pasillo de las tentaciones en el que hacés cola para pagar. Como extras canjeé por 100 puntos cada uno un primer afinador de poros de Dr. Brandt y el labial Lovecraft de Kat Von D, ambos en versión mini. Otras de las gracias del evento es que te daban una bolsa con samples. En la mía había un gloss de Bare Minerals tamaño respetable, samples archigenerosas de The Porefessional de Benefit, el gel limpiador negro de Boscia (que amo a rabiar), una crema de noche de Korres y un esmalte de Formula X. Después, samples más recatadas del perfume Chloé (uno de mis favoritos), la crema de manos de L'Occitane, una máscara de rosas de Fresh (que ya tengo y adoro) y el perfume Gentlemen Only de Givenchy. 

 

#BetterSkinChallenge

Hace unas semanas me anoté en Influenster. Si bien todavía no lo tengo totalmente masticado, la idea es que te mandan productos para que probés y opinés al respecto en las redes sociales. Cuanto más opinás y compartís, más puntos acumulás y podés ganar premios y otros beneficios. Como yo no tengo Instagram ni Facebook pierdo como en la guerra, pero puedo jugar igual. Me eligieron para participar en el Better Skin Challenge de Maybelline que involucra testear la base SuperStay Better Skin durante tres semanas. Estoy a medio camino de la primera semana y vamos bastante bien, a pesar de que la opinión popular es que esta base no sirve para pieles grasas. Veremos. El único problema es que me mandaron un tono claro (Porcelain), pero todo se soluciona con un poco de bronzer y buena voluntad.


Miracle Gel de Sally Hansen

Hace unas semanas me quedé sin topcoat y decidí probar el sistema Miracle Gel de Sally Hansen. Compré un set que traía el topcoat más un esmalte, inclinándome por un color súper discreto (no el que ilustra este post, ooootro) para balancear el desbande de verdes, azules y naranjas que vienen decorando mi verano. Esos días fueron bastante ajetreados en lo que a actividades manuales se refiere y el esmalte jamás se dio por aludido. Wow. Lo cambié pasada una semana porque ya era hora y además me había saltado un nanómetro en la punta de la uña del dedo índice derecho. Con semejantes antecedentes, fui a comprar otro esmalte (sí, esta vez es el de la foto, Per-Suade). Me pinté anoche (como la mismísima mona, miren qué lindo queda sobre mis cutículas) justo antes de dormir y no se marcó durante la noche, ustedes me entienden. No sé cómo funcionará el topcoat con esmaltes de otras marcas, pero las voy a mantener al tanto.


Cosa'e Mandinga 1

Angie es terriblemente talentosa, como lo sabe el casi medio millón de almas que la sigue en YouTube. Pero ¡esto! me voló la cabeza. Tienen que verlo (si es que no lo vieron todavía).

Cosa'e Mandinga 2

Hablando de gente con talento, aunque en otra categoría del arte y las ciencias, eso también es maravilloso. Posta que ya lo vieron porque salió por todos lados, pero lo comparto igual, just in case.

Y esto es todo por ahora. ¿Ustedes en qué andan?

PD 1: punto para la que recordó quién era TuSam.

PD 2: punto bonus para la que encontró la referencia a los Simpsons.

Nota: Los productos mencionados fueron comprados por mí, excepto los que no, como la base que me mandaron para reseñar y las samples que me dieron en el evento. Lógico. Pero aviso, siempre aviso.