Un haul de bolsillo + primeras impresiones + swatches

Arrancó el 2016 y mi propósito de mantener a raya mi colección de maquillaje se fue por la alcantarilla en Walgreens. El problema de que mi drugstore cercano sea un CVS que no suele traer las últimas novedades o las ediciones limitadas hace que cada vez que pise un Walgreens bien provisto pierda un poco la cabeza. Apelando al balance y la introspección que el yoga me ha enseñado (?) compré solo tres cosas.

 

Todo el año es otoño

No tienen idea lo que costó sacar esa cinta adhesiva.

La paleta en toda su gloria.

Milani sacó la Everyday Eyes Powder Eyeshadow Collection de la cual escuché poco y nada, así que comprar una paleta fue un acto de fe. Si bien las opciones son cinco, en este Walgreens había solo tres: Bare Necessities, Smokey Essentials y Earthy Elements, que es la que terminé comprando. Las primeras dos no me impresionaron tanto ya que tengo demasiadas cosas parecidas. En cambio Earthy Elements es una paleta con clásicos colores de otoño, mi estación favorita, entre ellos un un naranja hermoso y bochinchero que me enamoró de entrada.

El dorso trae instrucciones, mirá vos.

Las sombras son sumamente pigmentadas y cremosas, lo cual es una ventaja y una maldición. Lo bueno del caso es que se deslizan sobre el párpado sin berrinches ni sobresaltos. Lo malo es que tienden a la autodestrucción. El pincel levanta mucho producto y además "desmiga" las sombras. El marrón más oscuro ya sucumbió en una esquinita y los pedacitos se andan paseando por el resto de la paleta. La excepción a la regla es el color champagne. No tiene la misma textura que el resto y se aplica medio despareja. Una pena. Eso sí, no se inmuta cuando apoyás el pincel ni suelta miguitas. 

Aunque no las veamos, las sombras claritas están ahí.

¿La recomiendo? Sí, aunque hay que usar el pincel con suavidad para no hacer enchastre.

 

Desde adentro

El logo del conejito. No, ese no, el de cruelty free.

Los rubores de Wet n Wild siempre fueron buenos, bonitos y baratos. Y, desgraciadamente, poco variados. Ahora se pusieron las pilas (los de la empresa, no los rubores, que siguen siendo a tracción manual) y renovaron la fórmula y el envase. Como no tenía la versión anterior de Rosé Champagne, aproveché para comprarla. La textura es ma-ra-vi-llo-sa, una seda. El color en sí no me sirve como rubor pero sí como topper o sutil iluminador. Le da un no-se-qué a mi piel, como si fuera saludable, con eso les digo todo. Les debo la foto del swatch, no logré tomarla en mi piel falsamente bronceada.

Ohhh, qué hermosura.

¿Lo recomiendo? Sí, sobre todo si Luminoso de Milani te quedó muy naranja para tu gusto.

 

Un producto nuevo y un problema viejo

Está bueno el tubito (?).

Etiqueta políglota.

Rimmel London sacó estos nuevos lápices de labios bajo la línea The Only 1 prometiendo larga duración, confort e hidratación. Paradójicamente, usar este labial es salir de mi zona de confort, los labiales mates. Compré Naughty Nude, el más inofensivo de la camada, y al abrirlo recordé por qué no suelo adquirir labiales de esta marca. El perfume, sintético y frutal, es muy fuerte. Si bien no soy de las personas que se andan desmayando por olores y fragancias apabullantes, en este caso me molesta un poco. La fórmula es cremosa y dócil, aunque no muy pigmentada. En los labios se siente... bien, supongo. Transfiere con facilidad a vasos, maridos y bombillas, por lo que lo de larga duración es cuestionable.

Lindo color, che.

Una swatch espantosa.

¿Lo recomiendo? Si lo tuyo son los labiales cremosos y sutiles, sí. A mí no me voló la cabeza.

Y esto es todo por ahora. Ustedes, ¿qué compraron últimamente? ¿Y cómo se llevan con los perfumes en el maquillaje?